EN CINTALAPA
[REDACCIÓN]
Como parte de las celebraciones de La Candelaria 2026, en el municipio de Cintalapa fue elaborada una alfombra de aserrín de más de 300 metros de longitud, considerada una de las más extensas que se han realizado en esta localidad, como un acto de fe, tradición y petición por la paz.
La monumental alfombra fue creada por la familia Toledo Vila, encabezada por Marianela Toledo Vila, quien desde hace una década impulsa esta expresión cultural y religiosa que cada año da colorido a las calles por donde pasa el recorrido de La Candelaria. En esta edición, el tapete fue diseñado con figuras y tonos llamativos, además de mensajes enfocados en la paz, en un contexto marcado por hechos de violencia en la región.
Durante el recorrido, decenas de personas salieron a las calles para apreciar el tapete de aserrín, que transformó el trayecto en un corredor lleno de color, simbolismo y tradición, generando un ambiente festivo entre familias, niñas, niños y visitantes.
Esta iniciativa tiene su origen en don Gonzalo Toledo, quien comenzó con la elaboración de alfombras hace más de diez años, tradición que hoy continúa su familia y que con el paso del tiempo ha crecido en dimensiones y participación ciudadana.
La festividad de La Candelaria es una de las celebraciones religiosas más arraigadas en Chiapas. Está vinculada al cierre del ciclo navideño y a la presentación del Niño Jesús en el templo, además de conservar elementos de antiguas festividades agrícolas. En Cintalapa, el festejo incluye un recorrido que parte de Tlacuachiltepec hacia la parroquia de Santo Domingo de Guzmán, donde las alfombras se convierten en uno de los principales atractivos.

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