Primer Plano Magazine /Noé Juan Farrera Garzón. – El creciente interés por la cultura de Chiapas ha fortalecido la promoción turística del estado. Tradiciones, gastronomía, artesanías, música y celebraciones, tienen hoy una mayor presencia en redes sociales, permitiendo que miles de personas conozcan la riqueza cultural de una de las entidades más diversas de México.
Sin embargo, este fenómeno también plantea un desafío: comunicar el patrimonio con profundidad y respeto.
Desde el levantamiento zapatista de 1994, la mirada sobre los pueblos originarios cambió de manera significativa. Su identidad, lenguas, conocimientos y expresiones culturales comenzaron a ocupar un lugar más visible tanto en el ámbito nacional como internacional, convirtiéndose también en un importante atractivo turístico.
Con el paso del tiempo, esa visibilidad ha generado beneficios económicos para muchas comunidades, pero también ha dado paso a la simplificación de algunas tradiciones. En la búsqueda de contenidos atractivos para las redes sociales, en ocasiones se privilegia la imagen sobre la historia, dejando de lado el contexto y el verdadero significado de muchas expresiones culturales.
Actualmente, los influencers y creadores de contenido, desempeñan un papel importante en la forma en que las personas descubren Chiapas. Por ello, además de producir imágenes de calidad, resulta fundamental que investiguen, consulten fuentes confiables y expliquen el origen de aquello que muestran.
La responsabilidad también corresponde a las instituciones culturales y turísticas, que pueden fortalecer la difusión de contenidos bien documentados, respaldar a los portadores de las tradiciones y promover una narrativa que refleje la autenticidad del estado.
Una fotografía o un video pueden despertar el interés de un visitante, pero es el contexto el que genera una verdadera conexión con el destino. Cuando la calidad visual se acompaña de información veraz y del respeto hacia las comunidades, el turismo se convierte en una herramienta para valorar y preservar el patrimonio cultural.
Chiapas posee una identidad construida a lo largo de siglos. Promoverla con responsabilidad no significa frenar su evolución, sino asegurar que cada historia, tradición y costumbre conserve el significado que le da valor. Ese equilibrio entre belleza, conocimiento y autenticidad será clave para fortalecer un turismo cultural más consciente y respetuoso.





