opinion en pendulo de chiapas

BUENOS DÍAS CHIAPAS

Transcribo unas líneas de la columna desafío de Rafael Loret de Mola: “…la reducción de los aguinaldos han hecho muy popular a la progenitora del mandatario federal en funciones; pero este ya tienen los oídos bien cerrados, acaso de cerilla, porque no sabemos si corre el agua por el departamento de Palacio”.
Para mí que a Rafa, el recorte que tuvo de sus ingresos, con toda seguridad de varios cientos de miles de pesos, ya lo tienen enfermo.
Al igual que muchos, nunca pensó que, en la vida, es raro que no padezcamos una época de vacas flacas.

Insultar a la mamá del Presidente, porque él da a entender que a AMLO se la están mentando, empezando por el escribe desafío.
No está bien ese comentario para la estatura de Rafa. Mostró el cobre, se degradó, respiró por la herida y, lo peor, se expone a que seguidores de López Obrador se lo encuentren por ahí y le tiren piedras a su carro, le reviren las mentadas y le peguen un susto que solamente lo curan aquí en la rivera de Cupía, con rameadas, en un paraje que le llaman “El zope”.

Qué terrible la están pasando esos columnistas, más de diez, que se creyeron “monstros sagrados” y que la patria los necesitaba; por lo que, para ellos, todavía era poco el millón de pesos mensuales que les pasaban los del PRIAN, hasta Peña Nieto.
López Dórica tiene, o tenía yate en Acapulco. Mantenerlo cuesta un billete, yo creo que, al no tener ya un millón de pesos mensuales, lo vendió.
Nada es para siempre, compas. Los cuatro años que faltan así se la pasarán y, no lo descarten, que la austeridad siga con el siguiente sexenio, por lo que el millón de pesos mensuales de antaño quedará como un recuerdo de la bella época.
¡Quién lo iba a pensar!

Gobernadores preocupados. Tampoco ellos pensaron que una pandemia se las partiría en el último año de su gobierno. Tomen nota. De Aguascalientes, Martín Orozco; de Chihuahua, Javier Corral; de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme; de Colima, José Ignacio Peralta; de Durango, José Rodas Aispuro; de Guanajuato, digo Sinhué; de Aureoles y de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca.
Podrán dejar endeudados a sus Estados, pero va a estar difícil que se lleven, digamos unos veinte mil millones de pesos, como lo hizo Sabines Guerrero.
Ya la gente, el pueblo, la jabalinada, está dispuesta a embestir y clavar los colmillos ¡ahí viene el jabalí!
No, compas, ni miquis, les tocaron también las cacas flacas; así que, aunque sigan de berrinchudos, sus diputados federales votaron por la reducción patriótica que propuso el Presidente.

También se les pondrá difícil dejar sucesor para que tape las transas. Si pierden, a los USA, como Duarte, el de Chihuahua, al que no lo pueden traer ¿quién sabe cómo le hace?

Volvimos a la pandemia, es como que estuviéramos en guerra. De un momento a otro nos toca un virus “perdido”. Todos, sin excepción podemos caer.
Los que no salen de su casa, les puede caer una “bomba” de virus.
Quién sabe cuántos nos verán (emos) la entrada del 2021.
Que Dios nos coja confesados.

Ayer quedamos en que: Carranza murió a balazos/ la cosa se puso mal/ Catarino Maravillas/ con Villa se fue a pelear. Sigue.
Villa fue muerto a balazos/ la cosa se pone mal/ Catarino Maravillas/ se regresa a la ciudad.
Ciudad de bandera al aire/ y calma presidencial. El sagrario, los portales,/ el Palacio Nacional/ el Zócalo en el que cabe/ la más recia tempestad.
Catarino Maravillas/ Sintetiza a la nación./ Grita el 15 de septiembre:/ ¡Qué vivan por muchos años/ la virgen de Guadalupe/ y el General Obregón!
Obregón murió a balazos/ la cosa se pone mal/ Catarino Maravillas/ de nuevo vuelve a pelear. Mañana les doy los últimos diez versos, para que sepa usted el destino final de Catarino Maravillas.

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