opinion en pendulo de chiapas

BUENOS DIAS CHIAPAS

¡Ah qué con estos bahámacos!

Los radicales de la sección 7 plantean que las escuelas no se encuentran en condiciones de volver a clases, “ya que carecen de insumos como cubrebocas, caretas, gel antibacterial, etc.” por lo que un tal Pancho Vidal Díaz, Srio. de organización, consideró que las autoridades deben garantizar las condiciones adecuadas. ¡Qué tal eso! Diría Checo Melgar.

Mira, Pancho, vos querés hacer un “pancho”, vamos por partes.

Cada alumno tiene que comprar su trapo. Las abuelitas lo pueden hacer con retazos (me refiero a los pobres); decirle a los niños que ese c.b. al regreso lo lavarán con detergente a lo remojaran en cloro para secarlo y, al otro día, volverlo a usar.
Que tal fuera que van a estar gastando a diario. Se tiene que fomentar el ahorro, la economía, tanto de los hogares como del gobierno.
AMLO no les puede dar un c.b. a cada mexicano todos los días ¡por favor!, Pancho, razona un poco.
Otra. Mira tu talón de cheque. Allí lees un concepto de ingreso que se llama: apoyo educativo; bueno, pues esas centenas de pesos para eso sirven, para que los maestros se apoyen en la compra de material didáctico, fotocopias, etc.

No vayas a creer que esa paga también es para comprar trago, no.
Con ese dinero y la cooperación de los padres (los que puedan) y de los ingresos de la cooperativa escolar se comprará el gel, jabón para que los niños se laven bien al regreso de “ensuciar”.

El que quiere trabajar, tocayo, le busca. Te cuento, soy maestro viejo, jubilado. Cuanto toca una comunidad en la que no hay excusados, en aquellos años llamábamos a los padres de familia (acudían porque al maestro lo respetaban, porque en la comunidad era toda una autoridad) y vivía en las comunidades, ahora se trabaja semana juchi; llegan el martes y el jueves a la una, vaamonos).
Se les decía, hay te va, Pancho. Como va a ser que lo niños vayan a ensuciar al monte. El próximo sábado quiero a diez padres que den el tequio, y el otro sábado otros diez. Van a hacer las fosas para las letrinas.

Cuando ya estaban estas, se preguntaba quiénes eran carpinteros. Se hacía una colecta para comprar las tablas. En aquellos años, con un peso o dos, como la Bartola, de cada padre, salía para las tablas de las dos letrinas.
También se compraba cal.

No había papel sanitario ni llegaba un diario a esas comunidades; así que, la piedrita o el olotito ¿me entiendes Méndez; o no me explico, Federico?
El agua estaba, si muy cerca, a cinco cuadras; no se conocían los garrafones de plástico ¡malhaya! Así que, con cubetas iban por el agua. Los alumnos grandes ya aguantaban dos galones.

Obvio que antes hicimos el tanque, con cemento, desde luego, llevando a lomo de mula.
Hubo un caso que se compró en Pichucalco y se llevó a ocho leguas de allí.

Pancho, cuando se quiere a la Patria, h no hay obstáculo que un maestro no pueda vencer, pero cuando se es un ganapán, para qué le sigo, mejor digo pa´que pictes.
Vamos apoyando al primer presidente de México que te habla frente a frente, cara a cara. Este no le saca.
Vamos sacando a Chiapas que, junto a Oaxaca, Michoacán y Guerrero, ocupan los últimos lugares de los 31 Estados.
La coincidencia es que estos Estados, desde hace ya 40 años, la CRTE domina la mente de los maestro. ¿CRETE? Sí, no es nacional, es regional. Pueblo, aprende: Coordinadora regional de los trabajadores de la educación.

Qué nacional ni que ojo de hacha, aquí no más en Tabasco la CNTE no prospero al igual que el partido Verde, aunque el güerito le haya mandado milloncitos a Pico Madrazo.
Esto que escribí, en buena onda, Pancho, es una invitación para que todos los maestros de México (me incluyo) que formamos el ejército más grande de patriotas, construyamos una Patria grande, la madre de madres, que protegerá a todos sus hijos.

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