INVESTIGACIÓN-ACCIÓN FRENTE A UN PROBLEMA DE SALUD MENTAL; ¿FRENTE A UNA EPIDEMIA DE “PUNTOS CIEGOS”?

0
71

Por Pascual Yuing.

a vulnerabilidad de los seres humanos implica la presencia de factores de riesgo y protección. Entre las complejidades de la vida, están la necesaria y sana construcción de desafíos o hasta qué punto la protección puede resultar nociva. Cómo pensar sobre cómo pensamos es una pregunta esencial ante las vulnerabilidades. Y es que hay prejuicios que operan en contra nuestra y de quienes nos rodean, generados por “puntos ciegos”.

Descubriendo los “puntos ciegos”.

Una investigación al respecto desarrollada en el Taller “Laboratorio en Movimiento” por el Maestro en Ética Diego Suárez Rojas sobre EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN PARTICIPATIVA, llevada a cabo con maestros, estudiantes, padres de familia y ciudadanos en la Ciudad de San Cristóbal de las Casas, Chiapas; muestra que los puntos ciegos, “representan fallas en el razonamiento, la memoria y la toma de decisiones al aferrarse a las creencias o preferencias propias”. Podemos llegar a aferrarnos a dichos errores incluso ante evidencia de nuestra equivocación. Los puntos ciegos aparecen cuando la construcción de la realidad “es viciada por nuestra visión subjetiva”, la cual tiende a considerarse siempre en lo correcto, es fácilmente influenciada o deriva en el relativismo, como cuando se dice: “pues ésa es tú opinión, y ésta la mía”.
Diariamente realizamos “observaciones/distinciones” sobre lo que vemos, sentimos y pensamos para dar sentido a nuestras actividades; pero cuando no las problematizamos, nuestra recepción pasiva puede derivar en puntos ciegos. Ante esta problemática, las “observaciones de segundo orden” implican la introducción del observador en el proceso mismo de observación. Es decir, preguntar cómo vemos, cómo sentimos y cómo pensamos, proceso al que también se le conoce como “metacognición”. La metacognición se refiere al acto de pensar sobre el propio pensamiento; al alcanzarla, descubrimos que “vemos el mundo no como es, sino como somos”.

¿Cómo seremos?

La investigación también considera el modelo bio-ecológico de Urie Bronfenbrenner, donde se muestra que el desarrollo del niño, la edad, el sexo, la salud, las capacidades y el temperamento influyen en el desarrollo. Es decir, entre niveles de vulnerabilidad y mecanismos de adaptación en diversas etapas de nuestra existencia; entre factores de riesgo y protección; y entre mecanismos productivos e improductivos. Esto en consecuencia genera cambios en las condiciones personales y sociales durante la vida, que se dan dentro de un “Cronosistema” o un tiempo determinado. En este modelo, la genética y el ambiente son fundamentales para comprender los cambios y continuidades. La complejidad recíproca entre herencia y socialización crea nuevos retos y oportunidades.

Creación de nuevas sinapsis.

Respecto al desarrollo cerebral, en esta investigación se menciona que el aprendizaje es posible gracias a las conexiones entre neuronas. Entonces, el desarrollo cognitivo es el proceso de “crear”, “fortalecer” y “descartar sinapsis”; éstas forman redes de información y comunicación, las cuales en los primeros años se desarrollan a gran velocidad. De los 100 trillones de neuronas que existen cerca de los dos años del niño, muchas son eliminadas en el proceso de “poda” y alrededor de los tres años cuando mucho, el tamaño del cerebro es ya casi como el de un adulto. Posteriormente, el cerebro se desarrolla más lento que el resto del cuerpo, debido a una segunda “poda” de sinapsis y a la incipiente producción de mielina (tejido que aísla neuronas maduras) en el lóbulo frontal (la zona del cerebro que razona y controla los impulsos) como procesos típicos en la adolescencia.
Por ello, desde su creación durante el desarrollo fetal, las neuronas emiten y reciben señales eléctricas que las hacen migrar hacia distintas áreas de nuestro cerebro; esto ha implicado una “especialización” y una “diferenciación”, desde respirar hasta pensar, hablar o regular nuestras emociones. Por ejemplo, durante la adolescencia no es casual el comportamiento impulsivo, puesto que en este lapso los adolescentes dependen más de las emociones (por el crecimiento del sistema límbico cerebral) para interpretar y reaccionar a estímulos. En tales condiciones se hace urgente la estimulación del cerebro, porque de ella depende su posterior desarrollo.
Está demostrado también que nuestro cerebro tiene una habilidad para cambiar ante repetida estimulación, la cual depende de la etapa de la vida y si existen regiones afectadas; a esta virtud se le denomina “plasticidad”. Aunque decrece con la edad, no significa necesariamente que desaparezca por completo; lo que sucede se debe a la continuada exposición a estímulos sensoriales, sociales y ambientales. Por lo tanto la plasticidad no es un proceso infalible: ante la falta de estimulación ciertas sinapsis no serán activadas y se formarán más simples entramados entre neuronas.

 

De esta manera el cerebro se adapta a entornos positivos o negativos, dando con ellos diversos resultados. Por ejemplo la falta de exposición a estímulos y cariño requerirá de mayores esfuerzos y costos en el futuro, al querer lograr una recuperación en el desarrollo social y conductual de cualquier ser humano. Además no sólo la limitación de sinapsis tiene efectos negativos, sino también los daños cerebrales estructurales o la generación de memorias traumáticas. Entre algunas de las consecuencias de dichos problemas destacan: la anormal regulación de cortisol, estados de alerta permanentes, ansiedad, depresión y disminución de la memoria de trabajo, el control inhibitorio y la flexibilidad cognitiva.
Re imaginando el Género.
Respecto al género, repensamos ciertas críticas hechas al feminismo por su supuesto carácter “destructivo”. Dichos cuestionamientos sugieren que las experiencias negativas de desigualdad sean revalorizadas. Contrario a esto, en el taller se refirió a Elizabeth Wilson, quien sugiere que pensemos críticamente sobre los aspectos destructivos de nuestras interacciones que simplemente no pueden ser encaminados a buenos fines.
Para pensar de una forma más crítica y diferente sobre el género y la sexualidad, se hablo de la teoría de esteroides-péptidos de lazos sociales (S/P por sus siglas en inglés) mediante la cual se desmiente la típica separación entre masculinidad y feminidad con base en los niveles de testosterona. La teoría S/P establece que a mayores niveles de testosterona se suscitan comportamientos relacionados con la competencia; mientras que a menores niveles, comportamientos relacionados con el cariño. Es importante considerar que lo que se define ya sea como competitivo o cariñoso puede ser específico a especies o contextos.
Para entender los roles de género, como dice E. Wilson, es importante integrar elementos genéticos y bioquímicos con aquellos referentes a la socialización y las condiciones ambientales. La biología y la sociología no son “irreconciliables”; por ello, la teoría S/P permite reimaginar la crianza, el deseo sexual y el emparejamiento como actividades que competen tanto a hombres como mujeres. Por supuesto que la socialización y la sexualidad son factores decisivos, más dicha diferenciación no se base en nociones comunes de qué se supone debe ser un hombre y una mujer respectivamente (“los hombres son fuertes y las mujeres débiles”). Esto es fundamental para la educación, pues tanto en el hogar como en las escuelas, en múltiples ocasiones, se perpetúan nocivos y falsos roles de género —y con ello formas de pensar y actuar (puntos ciegos).

La relación entre pensamiento y lenguaje.
Los temas biológicos y sociales que hasta este punto se habían cubierto quedarían inconclusos sin un cuestionamiento crítico sobre cómo los seres humanos crean en un prinicipio significados. Para abordar dicha problemática destaca el lingüista Gunther Kress, quien establece que los modos semióticos son todos aquellos materiales disponibles para crear significado, así como el lenguaje, los números, los colores, la música y los sonidos, los aromas, etc. Al continuar sus reflexiones sobre la comunicación humana, Kress descubre que el mundo de significados es multimodal —todo mensaje está compuesto por un ensamble de modos.
Kress establece que no puede existir una teoría sobre aprendizaje sin una teoría sobre el significado. Esta integración le conduce a una nueva definición de aprendizaje como “el resultado de una relación transformativa con un aspecto del mundo que es el centro de atención de un individuo, con base en principios que dicha relación le ha traído; esto lleva a una transformación de los recursos semióticos y conceptuales de dicho individuo.”
En conclusión, el maestro Suárez Rojas, quien enfatiza las capacidades multisensoriales del cerebro, estableció que “un modelo educativo que no considera la integración de modos fracasa en responder al potencial semiótico y biológico de sus alumnos”. Lamentablemente, los criterios definidos por relaciones de poder son los que prevalecen en las políticas educativas y de evaluación; es decir, en elegir cuáles modos (y sus productos) son dignos de considerarse y las formas en que serán evaluados.
Éxito académico
y salud mental.
Al profundizar en los objetivos de la educación, nos enfocamos en una clásica división en pedagogía: la instrucción directa (se aprende mejor con la guía de alguien) o el constructivismo (se aprende mejor al explorar y crear activamente el conocimiento). Un gran problema es dividir ambas visiones, puesto a que cada una posee fortalezas y debilidades. El mayor reto de la enseñanza es cómo balancear el promover las capacidades creativas con enseñar lo que generaciones anteriores hicieron. Como el maestro Diego Suárez apunta, dicho balance no sólo influirá en el éxito académico, sino también en la salud mental. Para dicho cometido, las formas de evaluación no deben desaparecer, sino transformarse.
Al recordar que estamos inmersos en un sistema ecológico, debemos considerar que el desarrollo humano depende de múltiples aristas. Elementos tales como la pobreza, la mala crianza, el crimen, la raza o etnicidad, el género, entre otros, inciden en los factores de riesgo y protección de los cuales está compuesta nuestra vulnerabilidad. Dichos elementos son a su vez influidos por condiciones de mayor envergadura, como la urbanidad o la migración. Una postura ecológica nos permite comprender las relaciones recíprocas entre factores fisiológicos, ambientales y culturales. Por ejemplo, calificar la inteligencia únicamente a través de escalas numéricas tiene consecuencias en los tres niveles señalados: estrés, ansiedad, depresión, exclusión social, comportamientos agresivos, egocéntricos e indiferentes, etc.
No existen dimensiones únicas de tratamiento para la salud mental en las escuelas, así como tampoco se puede reducir la causa de padecimientos a una sola causa. Las relaciones entre mente, cuerpo, ambiente, cultura son permanentes y derivan en diversos resultados, no implicando con ello simples determinismos. Separar cada elemento nos llevará a la generación de puntos ciegos. La huella ecológica, las enfermedades, el desarrollo hormonal anormal, por ejemplo, son circunstancias que cuando las separamos en cuerpo, mente y ambiente, nos impiden comprender su origen y desarollo.
En este contexto, el objetivo de las escuelas y las políticas públicas debe estar en identificar e implementar estrategias que maximicen el potencial humano, lejos de estigmatizar a los estudiantes. Y para potenciar esta necesidad, el maestro Diego Suárez Rojas ha planteado que deben concebirse las fallas en el razonamiento, la memoria y la toma de decisiones como una EPIDEMIA; y la buena educación, como una cura entre muchas otras necesarias.

Lo que implica la buena educación.
En esta investigación se resalta, cómo los puntos ciegos nos impiden ver las severas dificultades para lograr un cambio en el sistema educativo mexicano: los aparatos burocráticos que operan con lentitud; la corrupción y la confrontación; la creciente brecha entre escuelas públicas y privadas; el desinterés familiar o de los mismos alumnos en el aprendizaje; la falta de entrenamiento de los docentes, la percepción social de la labor educativa, el agotamiento y los bajos salarios; los planes de estudio orientados hacia pruebas estandarizadas; la falta de consenso en qué debería ser la “buena educación”; la falta de evidencia sobre la efectividad de determinadas prácticas pedagógicas; la competitividad mediocre a nivel internacional; pero sobretodo, la nula o escasa integración de la salud mental y el éxito académico. Por lo tanto. tenemos una tarea desafiante, como lo expone el maestro Suárez Rojas: lograr que se contemplen en las políticas públicas procesos biológicos y semióticos para así potenciar el desarrollo cognitivo, emocional, creativo y social de los seres humanos.
Así sea todo, no solamente “la educación es la respuesta a todos los males”, porque eso nos puede conducir a generalidades y argumentos vacíos que no resuelven los problemas. El reloj apremia si pensamos en las cientas de miles de familias que carecen de tiempo para impulsar la mejora de la educación en México: “El desarrollo de sinapsis se verá afectado y algunas de ellas no podrán ser recuperadas o será más costoso y difícil”.

¿Qué esperanzas y estrategias pueden generarse?
La investigación propone que si los mayores problemas en la implementación de estrategias son el tiempo y el dinero, la iniciativa privada tiene mucho que dar, no solamente a nivel individual sino además en forma de investigación participativa. Como ejemplo se citan las herramientas del comportamiento, los análisis ecológicos de espacios sociales, la regulación cultural y los espacios para el diálogo y la reflexión. Y en este marco se circunscribe “Laboratorio en Movimiento”.

La investigación alienta dichas estrategias para comprender mejor los mecanismos del sistema educativo mexicano contemporáneo y así promover la acción ciudadana. Como dice el maestro Diego: “Cuando una teoría del significado y una teoría del aprendizaje están conscientemente asimiladas, los principios aquí discutidos cobrarán entonces su mayor expresión.”

yuings@hotmail.com
Facebook: Pascual Yuing.

Loading Facebook Comments ...