DE TODO UN POCO / AMÉRICA PÉREZ VILLATORO/Esta pequeña historia puede ser suya

0
105

Esta pequeña historia puede ser suya, o de cualquier niño de lejanos o recientes tiempos, hace tal vez 49 o más años, caminaba recorriendo tiendas allá en el D.F. de Chava Flores, traía ropa y algunas chacharas, para sacar adelante a mis hijas, desde chica me gustó el comercio, es muy noble, nunca falta el dinero, ahí, en la esquina de 5 de febrero muy cerca del zócalo, en días navideños, un pequeño, le jalaba y hablaba a Santa Claus, emocionado le decía: Santa, me vas a traer mis patines, mi pelota, mi bicicleta?… el hombrón, lo tomó en sus brazos, le dijo algo, el niño se calmó, pensé, voy a escribirle un poema en su recuerdo, no me salía nada, hasta que escribí, como mexicana… este poema con AMOR, a todos los niños y niñas del mundo.

¡LOS REYES MAGOS!
Con la naricilla
Pegada a los vidrios
De un escaparate
Estaba Juanito
Un pequeño niño,
De unos siete años.
Contemplando,
Con sus grandes ojos
Los lindos juguetes,
Soñando que este año,
Los tres reyes magos,
No se olvidarían
Que era un niño bueno.
De pronto sin saber
De donde salió
Un viejo feo,
Con nariz de gancho,
Fuera niño, dijo,
No toques con tus sucias
Manos, ¿no ves que has manchado
El escaparate?
El pobre pequeño
Despertó de pronto
De sus lindos sueños,
El no comprendía
El por qué a otros niños
Flojos y malcriados,
Les traían regalos,
Si él era obediente,
Todas las mañanas
El se levantaba
Muy reque temprano,
Aseaba la casa, mientras
Mamacita se iba
Pal mercado.
Y se preguntaba
Con esa inocencia
De los siete años
¿será porque mami,
No puede comprarme
Una ropa nueva?
O ellos solo van
Donde todo brilla
Y están bien
Planchados
Pero el otro año
Tal vez no se olviden
De mi los tres reyes.

Hace un chorro de años, allá en nuestro recordado Yashalum, Tierra verde desde fines de noviembre, en una gran tienda de extranjeros, llegaban de todas partes, decía que huyendo de guerras, u cosas peores, ahí en ese rincón encontraban refugio, amistades, había una gran tienda, colindando con nuestra casa, a fines de noviembre, todos los años, para la chiquillería era alegría y de sueños, en los aparadores ponían preciosos juguetes, lindas muñecas, ahí estábamos la chiquillería, contemplando y soñando, había un pequeño problema, el hermano del dueño del negocio, era muy alto, de ojos claros, cuando nos veía salía con el palo o fierro, que subía las cortinas de acero, nos corría, nosotros cuando se descuidaba, tocábamos los vidrios y así nos vengábamos.

Y en nuestros recuerdos, sabemos, que no era malo, que se divertía con nuestras travesuras, sí recordamos su sonrisa pícara, al pasar los años, el señor se casó, no tuvieron familia, adoptaron a una pequeña, que fue la adoración de la pareja, al bautizar a nuestra primer hija, los nombramos padrinos, fueron muy cariñosos con ella, se fueron a vivir muy lejos, regresaron a Chiapas, los recordamos con cariño y sonreímos al recordar las corretizas, las travesuras de un grupo de niños Dios los bendiga y estén en un lugar especial! Los recordamos con cariño!!

Loading Facebook Comments ...